sábado, 27 de julio de 2019

Lo queremos todo ya.

Lo queremos todo ya.
A la vez.
En exclusividad.
Durante todo el tiempo.
No sabemos esperar a que las cosas se desarrollen o crezcan.
Al primer inconveniente, cancelamos.
Apartamos, silenciamos, bloqueamos.
Le ponemos alarma a las relaciones para finalizarlas.
Miramos la foto y la borramos.
Haz otra.
Igual con las personas.
Las gastamos.
Como gastamos un bote de champú o una caja de galletas.
Y las sustituimos por otras que no nos conocen.
Porque así podemos seguir estafándolas con nuestro vacío.
Porque así no tenemos que comprometernos y establecer vínculos reales y profundos.
Porque así todo es nuevo siempre.
Queremos estrenar a las personas.
Para ser constantemente unos desconocidos.
Para que nadie nos pregunte quiénes somos.
Y no sepamos qué responder.
Nos comportamos como auténticos cobardes.
Esquivando la intimidad.
Para no tener que dar nunca ninguna explicación.



No hay comentarios:

Publicar un comentario