La vida es una continua partida contra nosotros mismos, en
la que siempre venceremos si aprendemos de cada movimiento y evitamos el
enroque.
No hay nada más bello que ser lo que somos, vivir el
momento, retarse con el destino, ser felices con nuestras limitaciones y empatizar
con la vida.
“Cuesta tanto llegar a ser plenamente humano
que son muy pocos los que poseen
el esclarecimiento o el valor necesarios
para pagar el precio requerido…
Para ello hay que abandonar totalmente
la búsqueda de seguridad
y asumir con los brazos abiertos el riesgo de vivir.
Hay que abrazar el mundo como un amante,
sin esperar una fácil retribución de ese amor.
Hay que aceptar el dolor
como condición de la existencia.
Hay que admitir la duda y la oscuridad
como precio del conocimiento.
Hay que tener una voluntad obstinada en el conflicto,
pero siempre dispuesta a la aceptación total
de todas las consecuencias de vivir y morir”
Las sandalias del pescador, Morris L. West
No hay comentarios:
Publicar un comentario